Cuando el proyecto Génesis comenzó a dar sus primeros pasos, hace 5 años, Royal Caribbean estaba dando el puntapié para lo que considero hoy, el inicio de una nueva era en la industria de los cruceros. El Oasis of the Seas fue construido en los astilleros de Turku (Finlandia), en dos años. En dicho proceso participaron 3.200 operarios. La embarcación llegó al puerto de Miami el pasado 13 de noviembre, tras su primera travesía por el océano Atlántico. Los astilleros fineses construyen en la actualidad un barco gemelo del Oasis, el Allure of the Seas, que será entregado a su propietaria en diciembre de 2010.
Desde el martes 24 de Noviembre hasta el viernes 27, tuve el honor de formar parte del crucero inaugural que Royal Caribbean organizo para su propio personal y sus familias, periodistas y agentes de viajes destacados de todo el mundo.
La llegada a Port Everglades de Fort Lauderdale, estaba enmarcada de total ansiedad, y ya a una milla de distancia divisábamos el mayor de los barcos de pasajeros que fuera construido, cuyo costo supero los 1.000 millones de euros y que por sus medidas (tres campos y medio de fútbol de largo) y la nula sensación de movimiento o de falta de estabilidad, uno olvida que va en un barco salvo que se asome por la borda.
Lo que se presentaba como el gran interrogante….cuanto demoraríamos en embarcar ??, fue todo un record
de eficiencia: solo 10 minutos desde que descendimos del vehiculo ….INCREIBLE !!! La Terminal del puerto, que fuera construida especialmente para este barco, se presentaba impecable, moderna, con centenas de personas que recibían a los invitados con una cordial bienvenida, y dispuestos a asistirnos.
Luego de la foto de rigor, apenas abordamos, nos cubrió la total ansiedad de querer estar en todos los lugares al mismo tiempo. Casi como niños, íbamos de un lado al otro, observando lo que ya conocíamos por fotos y presentaciones digitalizadas…….
El barco alberga siete áreas temáticas distintas, “pensadas para que los pasajeros vivan experiencias adecuadas a sus gustos, preferencias o estado de ánimo”. Una de las más llamativas es Central Park, un área ajardinada al aire libre equivalente a la extensión de un campo de fútbol, con senderos para pasear y lugares de reunión. La zona denominada Broadwalk incluye un anfiteatro descubierto en la popa del barco, donde se celebran atracciones, y también dos muros de 13 metros de altura en los que es posible realizar escalada.
El primer impacto fue SORPRENDENTE…. Estábamos dentro del mayor hotel de todos los mares, con sus 360 metros de largo y 2700 cabinas, de las cuales 1956 poseen balcón. Ya empezábamos a vivir y disfrutar el barco que fuera ensamblado por 500.000 partes, en cuyo interior recorren 4.750 kilómetros de cables, y motores con una potencia de arrastre de 225.000 toneladas.
Su capacidad máxima de alojamiento es de 6296 personas, las cuales se pueden desplazar en 18 pisos, por escalera o con sus 24 ascensores exclusivos para huéspedes. Los 2165 tripulantes de 71 diferentes nacionalidades, estaban prestos a hacernos pasar 4 días inolvidables.
El día 1 partimos en horas de la tarde-noche. La cabina con balcón con vista al Central Park era nuestro espacio. Con toda la confortabilidad a nuestra disposición, pudimos en pocos minutos, tomar contacto de las actividades mas relevantes en un TV ultramoderno. No resistimos la tentación de seguir recorriendo el barco para lo cual nos dirigimos al espacio abierto Central Park, con sus 12.000 plantas, y árboles naturales que miran hacia el cielo. Inmersos en el, dos Cristal Canopies, embellecieron la vista de nuestros ojos. Finos restaurantes como 150 Central Park, Giovanni’s Table, galerías de arte, y hasta un Park Café o Vintages (degustación de vinos) se presentan en el increíble recorrido.
También recorríamos la galería Promenade, que permite tentarse con compras en sus atractivas boutiques, y claro esta que degustamos de un exquisito champagne en el Rising Tide Bar, el cual asciende y desciende tres pisos, con sus pasajeros a bordo, conectando la galería Promenade (Deck
con el Central Park(Deck 10) , generando una ilusión de vuelo entre las estrellas.
Mas tarde, la cena estaba servida en el Opus Restaurante, con sus tres pisos decorados con un finisimo estilo britanico. Como no podía ser de otra manera, luego de la cena, el espectáculo estilo broadway en el Opal Theatre con sus 1380 asientos distribuidos en tres pisos, nos aguardaba con un fantástico show musical de ABBA concert. A la medianoche, la vida, la música, la diversión continuaba junto a Michael Jackson Tribune, con el DJ Sunil Dazzles.
El día 2, previo al abundante desayuno que tomariamos en el Windjammer Marketplace, realizamos el 5K, junto al Jogging Group del fitness center. Se trata de 4 vueltas al barco, en el Deck 6. La mañana fue agradable, con el cielo nublado, y posteriormente algunos chubascos. Continuamos luego con varias actividades para todos los gustos, aunque yo me incline por divertirme en ambas FlowRider´s (piletas con olas artificiales) en donde una de ellas ofrece boggie boarding, y la otra stand & surfing. Desde una pequeña grada, todos los que le temíamos al ridículo de caer por la fuerza de la ola, no perdíamos detalle con maquinas digitales o filmadoras en mano.
Después del almuerzo, en este caso, servido en el Park Café, me dedique a sacar fotos y filmar los siguientes lugares: H2O Zone, increíble y colorido sector de agua para niños, que esta abierto de 8 am a 8 pm. Vitality at Sea Spa, y fitness center, donde pude encontrar hasta un ring de box profesional. Casino Royal, al mejor estilo Las Vegas, y por ultimo, inicie el recorrido de conocimiento, visitando las 19 cabinas y suites abiertas exclusivamente para la prensa y agentes de viajes invitados. Desde una ocen view, pasando por la promenade stateroom, hasta las family suites llegando a las Sky Loft Suite y por supuesto, la increíble y ya clásica de todos los barcos de Royal Caribbean, Royal Loft Suite. Luego, me llego la hora de descansar y disfrutar de la tranquilidad de mi acogedora cabina.
Con riguroso casual en la vestimenta, cenamos en el Opus Restaurante, para luego disfrutar del Hairdpray Comedy Show.
A su finalización, y mientras nos desplazábamos al casino, en ambos lados de nuestro camino, veíamos gente disfrutando del Karaoke Time on Air, o Comedy Show en un espacio totalmente ambientado para ello, también estaba Peter Ritz en el Piano Bar, deleitando con su música, y mas lejos, podíamos ver también a la Australian Jazz Quartet con sus seguidores de jazz .
Día 3
Para esta jornada sobresalía la cita con Hernán Zini, capitán del barco, y compatriota nuestro, nacido en San Fernando. A las 10 hs estábamos en el control de mando, aguardando por el. Con toda cordialidad, nos
explico detalle técnicos, nos sacamos fotos, y por supuesto, recibimos detalles de color como el que en la travesía que el Oasis hizo para cruzar el Atlántico hasta Miami, la tripulación tuvo que avisar a los pasajeros del barco para que se asomaran a la cubierta y advirtieran un hecho en el que no habían reparado. Se trataba de olas de diez metros de altura que azotaban la embarcación, imperceptibles para el crucerista por la magnitud del buque. Desde la cubierta más alta hasta la línea de agua hay 65 metros. “El barco es increíblemente fácil de manejar, superestable”, nos explico Hernán Zini. El Oasis incorpora mejoras en las medidas de seguridad, como mil cámaras de vídeo que controlan todas las zonas públicas de esta ciudad flotante.
Por la tarde nos dedicamos a disfrutar del sol en la cubierta 16, también participamos de un partido de baloncesto mientras otros colegas se dedicaron al mini golf o disfrutar de un jacuzzi voladizo que sobresale de la estructura del barco y uno queda suspendido sobre el océano.
A las 19,00 hs, la cita fue en el Studio B, donde encontramos una pista de patinaje sobre hielo. El espectáculo fue deslumbrante, y el cerrado aplauso final, fue con todos los espectadores de pie, vivando la calidad de los artistas que se destacaron con actividades que versiona cuentos de Andersen.
Después de la cena, la travesía inaugural del Oasis empezaba a transitar sus últimas horas, y como no podía ser de otra manera, faltaba lo mejor !!!!! La espectacular presentación del Oasis of Dreams Rehearsal en el AquaTheater, lugar donde verdaderos atletas y artistas acuáticos muestran sus destrezas olímpicas, conjugando movimientos al compás de la música. Más de 800 personas sentadas en este anfiteatro de cara al mar, una vez más, permanecimos de pie, varios minutos vivando el exquisito espectáculo que nos fuera brindado. Finalmente, nos despedimos de esta bella zona del barco: Broadwalk, donde los niños son atraídos por un enorme Carrusel, o el Ice Cream Parlor, entre innumerables tiendas de comidas, golosinas, y demás atracciones.
Día 4
El desayuno en el Windjammer Café, de donde divisábamos el puerto de Fort Lauderdale fue el punto de encuentro. El grupo descendió a la hora señalada, y nuevamente otra sorpresa: desde el Deck 5 del Oasis of the Seas, hasta el encuentro con nuestras valijas, para desplazarnos luego al vehiculo que nos trasportaría a Miami, no necesitamos mas que 15 minutos.
Verdaderamente tuvimos la oportunidad de conocer un OASIS !!!!!!
Gustavo Jose Rodriguez