“Mi Crucero” por Alberto
Con mi esposa tuvimos la oportunidad de embarcarnos en Venecia en el “Costa Serena” en su viaje inaugural, que partió el 26-05-07 con rumbo al sur de Italia, Grecia, Turquía y Croacia
Ver una mole blanca de líneas refinadas apostada en el pequeño puerto de Venecia fue una postal única debido a que el nuevo crucero mide casi tres cuadras y tiene una altura superior a un edificio de doce pisos o mas.
Ingresar en su lobby, también fue shoqueante, ya que nos encontramos con una dimensión y espacio que realmente asombra.
Ascensores vidriados que transitan por doce pisos, nos llevaron a nuestro puente, de nombres alegóricos a las antiguas civilizaciones griegas. Todo decorado en un estilo amónico multicolor que le da gran vida a cada uno de los espacios por los que se transita.
No se si el barco estaba con su capacidad completa, pero si así hubiese sido, nunca sentimos estar entre tantos pasajeros.
Nuestra cabina, era interna de medidas muy respetables, muy cómoda en toda su ambientación, nunca sentimos la sensación de encierro, Todo lo necesario estaba de manera bien dispuesta, la TV con pantalla de plasma, nos permitía a través del canal interno, poder conocer en todo momento la ubicación del barco y las condiciones climáticas y de navegabilidad. También teníamos canales abiertos internacionales y si era de nuestra preferencia podíamos escuchar música de estilos variados o alquilar películas.
Muy buen baño y la ducha, por suerte con una buena cortina tipo mampara, nos permitió poder compartir el baño sin necesidad de tener que recurrir al secado del piso. Las camas con una altura ideal con somier y varias almohadas de medidas generosas.
Los placares amplios y con abundantes estantes y cajoneras y lugares amplios para colgar nuestra ropa. Las valijas las ubicamos debajo de nuestras camas, no molestando con nuestra circulación por la cabina.
Al momento del embarque, que se efectuó de manera muy ordenada, aproveche para contratar las excusiones y para comprar las ofertas que para las bebidas se ofrecían.
Pasando a la parte gastronómica, la misma fue muy variada de muy buena calidad. La atención fue muy buena, haciendo que nuestra estadía haya sido muy satisfactoria. Los restaurantes estaban concebidos de manera muy armoniosa, no desentonando con el resto de la decoración del barco. Tuvimos la oportunidad de compartir nuestras comidas con matrimonios españoles, que nos dieron una gran calidez en nuestras comidas. Los shows de todas las noches eran buenos y muy bien amenizados con bebidas y tragos. Hicimos todas las excursiones y bajamos en todos los puertos. En síntesis, hemos pasado siete días maravillosos por el Adriático.
Espero haber dado un relato de nuestra experiencia.
Un abrazo Alberto.



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