Relato de mi viaje en el Crucero MSC Armonia, por Eugenia
Mi viaje en el Armonía empezó mucho antes de que zarpara el 18 de marzo de Buenos Aires. Desde enero
navegué los comentarios de este blog en busca de información y abrí junto a Marcela (una amiga de Internet que se volví amiga del barco y de la vida) un tema en el foro para encontrar futuros compañeros. Todo me fue muy útil.
Gracias a eso, cuando embarcamos fue como transitar espacios adivinados y soñados previamente. Sin embargo, cada paso exploratorio despertó nuevas y mejores sensaciones.
Sin lugar a dudas el Armonía es absolutamente cómodo y confortable. Está muy bien decorado y cada ambiente despliega un encanto particular. La vedette del crucero es la animación, los chicos del staff son bárbaros aunque confieso que no aproveché su servicio demasiado. El teatro es verdaderamente deslumbrante y hace un despliegue que no tiene nada que envidiarle a los espectáculos de la Avenida Corrientes en Buenos Aires. Les recomiendo puntualmente a los bailarines de Tango que son EXCELENTES. Y ni qué hablar de Guillermo Guido que despliega su canto y su humor con total destreza. La cantante Mariana Ipolitto es brillante aunque tiene una participación demasiado escueta para mi gusto. Me hubiera gustado escucharla muuuucho más.
En el Armonía Loundge del puente 7 hay un grupo de músicos que son una maravilla. Aquellos que gusten de bailar lento o pop internacional, se los recomiendo. En el Bar del Duomo la música no es tan buena. No obstante, por su capacidad, allí se desarrollan los recitales de Guido y uno se ve obligado a realizar una pasadita.
En cuanto a los Restaurantes, debo decir que conocí los dos. No se si está bien contarlo acá. A mí me había tocado el primer turno en La Pérgola e hice amistad con personas que estaban en el segundo turno en Marco Polo. Tras realizar gestiones, pude compartir la mesa con ellos en algunas oportunidades. Debo decir que la comida que se sirve es la misma en los dos lugares aunque conservan estilos de decoración absolutamente diferentes. Si buscan intimidad y tranquilidad en el momento de la cena, recomiendo La Pérgola. Los mozos son verdaderamente correctos y amables. Quien atendió nuestra mesa, Antonino, resultó ser un amor y su ayudante Diego (un joven de Sao Paulo) cumplió con nuestros antojos de porciones doble al pie de la letra.
El Armonía es una experiencia similar a una estudiantina, llena de actividades y estímulos y no importa si tenés 15, 20 o 60. Emulando algún gobernante podría decir que allí arriba estás “condenado a la diversión” y por lo tanto, está bueno bajar un cambio a la noche y sentarse a comer con un clima intimista, con luz tenue y compartir una linda charla con los compañeros de mesa.
El gimnasio, el minigolf, el spa y todo eso, fueron adornos para mí. No hice uso de ninguno de estos espacios, por lo que no puedo hablar del servicio ni de los costos.
Imaginense que no hay tiempo para todo y si son amantes del sol y el agua, como es mi caso, uno privilegia la pileta y la reposera por encima de cualquier cosa.
La comida es excelente en todos lados. Los snacks son soberbios y están todo el tiempo reponiendo pizzas (imperdibles) frutas y tortas. Si van dispuestos a devorar, el Armonía es el lugar indicado.
Definitivamente es una experiencia digna de ser vivida. Como dijimos con los compañeros que transitamos el blog, el foro, e intercambiamos opiniones personalmente, la buena onda es el eje de todo. Los que vamos decididos a disfrutar debemos cargar con el mote de fastidiosos de todos los argentinos y escuchar los reclamos sobre turistas poco tolerantes. Nada que no pueda cambiarse con una sonrisa, un por favor y un muchas gracias.
Hay algo que podemos hacer al respecto, es LEER TODA LA INFORMACION. A veces en las agencias de viaje no dan la información correcta o imaginan cosas que no son. Arriba del barco hay que ser prolijos en cuanto al cumplimiento estricto de las normas y los horarios, por lo que es conveniente recorrer el sitio web de la empresa y leer todo, todo, todo: los contratos, las excursiones, las cartas de bebidas, etc. Lo podrán encontrar en www.msccruceros.com.ar
Si van con la información precisa, el encuentro con la tripulación y el personal de abordo será verdaderamente placentero, se los puedo asegurar.
Lo único que tengo para criticar (una pavada realmente) es que después de la 1,30 de la mañana no hay servicio de cafetería, salvo el room service. A mi me hubiera gustado saborear el exquisito café Calipso en más de una oportunidad y no pude.
Como verán es una pavada, después de esa hora, pocos pasajeros andan por el barco. Sólo quedan aquellos que como mi grupo y yo disfrutan de bailar hasta que las velas no ardan y se animan a planificar un nuevo crucero, con otro destino para el año que viene.
Fue maravilloso, lo volvería a hacer.
Ojalá opinen como yo. Si necesitan saciar dudas pueden escribirme: ekueque@hotmail.com
Saludos.
Eugenia






.jpg)










